El INDEC publica hoy el nuevo dato de pobreza y las estimaciones anticipan una suba cercana al 30%

El INDEC dará a conocer este jueves el índice de pobreza e indigencia correspondiente al primer semestre de 2026, un dato clave para evaluar cómo evolucionaron los ingresos de las familias durante los primeros seis meses del año.

Las estimaciones privadas anticipan que la pobreza podría volver a ubicarse alrededor del 30%, lo que implicaría un aumento respecto del último registro oficial.

Entre julio y diciembre de 2025, la pobreza había alcanzado al 28,2% de las personas, mientras que la indigencia se ubicó en 6,3%.

Las estimaciones anticipan un cambio de tendencia

Uno de los cálculos más recientes corresponde al economista Martín González-Rozada, de la Universidad Torcuato Di Tella, que proyectó una tasa de pobreza del 31,3% para el período enero-junio de 2026.

De confirmarse una cifra de ese nivel, se interrumpiría la fuerte tendencia descendente que había llevado el indicador desde el 52,9% registrado durante el primer semestre de 2024 hasta el 28,2% de fines de 2025.

Desde el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina también anticiparon un deterioro.

Su director, Agustín Salvia, estimó que la pobreza habría pasado de aproximadamente 28,8% a 30% durante la primera mitad de 2026, mientras que la indigencia habría subido de 6,3% a alrededor de 6,5%.

Qué habría frenado la caída de la pobreza

Los especialistas señalan varios factores que podrían explicar el cambio.

Uno de ellos es la evolución de los ingresos familiares, especialmente entre los hogares de menores recursos.

También ganó peso el aumento de gastos vinculados con servicios básicos como electricidad, gas, agua y transporte, que representan una proporción mayor del presupuesto mensual de muchas familias.

A eso se suma una situación laboral más heterogénea, con crecimiento de la informalidad y la subocupación y una economía que, aunque mantiene sectores en recuperación, no muestra la misma evolución para todos los trabajadores.

Los ingresos mejoraron, pero de manera desigual

Uno de los puntos centrales del análisis es que la recuperación de los ingresos frente a la inflación no fue uniforme.

Mientras determinados sectores consiguieron recomponer con mayor velocidad su poder adquisitivo, los hogares ubicados en las escalas más bajas de ingresos tuvieron mayores dificultades para acompañar el aumento del costo de vida.

Esto puede provocar que familias que habían logrado superar la línea de pobreza vuelvan a quedar por debajo cuando aumentan con mayor velocidad gastos esenciales.

El dato cobra todavía más importancia porque en agosto la Canasta Básica Total, utilizada para determinar la línea de pobreza, aumentó 2,6%, por encima de la inflación general de ese mes, que fue de 1,7%. Una familia tipo necesitó más de $1,6 millones mensuales para no ser considerada pobre.

De más del 50% al 28,2%

La evolución de los últimos años mostró cambios pronunciados.

Durante el primer semestre de 2024, la pobreza alcanzó el 52,9% y la indigencia llegó al 18,1%.

Posteriormente, ambos indicadores comenzaron a descender hasta alcanzar el 28,2% y el 6,3%, respectivamente, en la segunda mitad de 2025.

Tomando como referencia el comienzo de la gestión de Javier Milei, el dato oficial pasó del 41,7% en el segundo semestre de 2023 al 28,2% en el mismo período de 2025, una reducción equivalente a más de seis millones de personas dentro de los 31 aglomerados urbanos que releva la Encuesta Permanente de Hogares.

Ahora, las proyecciones anticipan que parte de esa mejora podría haberse revertido durante los primeros seis meses de 2026.

La cifra oficial se conocerá este jueves

El calendario oficial del INDEC establece para este 24 de septiembre la publicación del informe de incidencia de la pobreza y la indigencia correspondiente al primer semestre.

Hasta que el organismo publique el informe, las cifras cercanas al 30% deben considerarse estimaciones y no datos oficiales.

La principal incógnita será determinar si efectivamente se produjo un aumento respecto del 28,2% registrado a fines de 2025 y, en caso de confirmarse, cuál fue su magnitud.

El resultado permitirá saber si la caída de la pobreza registrada durante los últimos semestres logró sostenerse o si el primer semestre de 2026 marcó un cambio de tendencia.

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