Investigan la muerte de Jesús de Miguel: qué responsabilidad podría enfrentar el arquero del Andorra

La muerte de Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife de 30 años, abrió una investigación policial y judicial en España para determinar exactamente qué ocurrió durante el choque que protagonizó con Jesús Owono, arquero del FC Andorra.

El futbolista murió este martes, horas después de sufrir un fuerte impacto durante el partido de Segunda División disputado en el estadio Heliodoro Rodríguez López. La Policía Nacional inició diligencias para reconstruir la jugada y establecer si existe algún tipo de responsabilidad penal.

Cómo ocurrió el choque

El episodio se produjo durante el tramo final del encuentro, cuando De Miguel intentaba disputar una pelota dividida y terminó chocando violentamente con Owono.

El delantero quedó tendido sobre el campo de juego y sufrió una parada cardiorrespiratoria.

Los equipos médicos realizaron maniobras de reanimación y consiguieron recuperar su pulso antes de trasladarlo de urgencia al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, en Santa Cruz de Tenerife.

Inicialmente permaneció inconsciente pero estable dentro de la gravedad.

Durante la madrugada, el Tenerife informó que su estado neurológico había empeorado y, finalmente, confirmó que falleció a las 8 de la mañana del martes 3 de noviembre.

Por qué intervino el Grupo de Homicidios

La apertura de una investigación no significa que la Policía considere automáticamente a Owono responsable de un delito.

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias explicó que, cuando se produce una muerte que no tiene una causa natural, debe abrirse de oficio una investigación judicial para determinar las circunstancias del fallecimiento.

Por ese motivo intervino el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional.

La investigación tendrá que analizar imágenes del partido, declaraciones de testigos, informes médicos y, especialmente, los resultados de la autopsia.

Qué podría ocurrir en el ámbito penal

El Código Penal español contempla el delito de homicidio por imprudencia.

El artículo 142 establece que, cuando una muerte es provocada por una imprudencia grave, puede existir una pena de uno a cuatro años de prisión.

Para supuestos considerados de menor gravedad, las consecuencias pueden ser inferiores y limitarse a una multa.

Sin embargo, la existencia de esas figuras legales no significa que necesariamente vayan a aplicarse en este caso.

Para que Owono tuviera responsabilidad penal habría que demostrar que su conducta excedió de manera relevante los riesgos propios de una acción futbolística y que existió una imprudencia jurídicamente reprochable.

El fútbol implica riesgos aceptados

Este será uno de los puntos fundamentales de la investigación.

El fútbol es un deporte de contacto y los jugadores asumen determinados riesgos cuando disputan una pelota, realizan una entrada o chocan con un rival.

Las especialistas en Derecho Penal consultadas por medios españoles remarcaron que un desenlace trágico no transforma automáticamente una acción deportiva en un delito.

La Justicia deberá determinar si la intervención de Owono formó parte de una disputa normal del balón, aunque haya terminado de manera fatal, o si existió una conducta que superó claramente los límites razonables del juego.

La tarjeta roja no define la responsabilidad penal

Owono fue expulsado como consecuencia de la acción.

Pero la sanción adoptada por el árbitro pertenece al ámbito deportivo y no determina por sí sola que exista responsabilidad criminal.

Una jugada puede ser considerada peligrosa o merecedora de expulsión según el reglamento del fútbol y, al mismo tiempo, no cumplir los requisitos necesarios para constituir un delito.

Por eso existirán dos análisis independientes: el deportivo y el judicial.

Qué sanciones podría recibir dentro del fútbol

La Real Federación Española de Fútbol también deberá analizar la jugada mediante sus organismos disciplinarios.

El Código Disciplinario contempla diferentes posibilidades.

Si el episodio fuera considerado juego peligroso con lesión, la sanción podría ser de uno a tres partidos o una suspensión de hasta un mes.

Si se considerara una acción violenta durante el juego con consecuencias graves, la pena deportiva podría aumentar hasta una suspensión de entre cuatro y doce partidos.

La figura de agresión contempla sanciones todavía mayores, pero exige acreditar una conducta intencional o claramente desvinculada de la disputa de la pelota.

Owono quedó profundamente afectado

Desde el entorno del Andorra señalaron que el arquero se encuentra muy afectado por lo ocurrido.

Según informaron medios españoles, siguió de cerca la evolución médica de De Miguel desde el momento del accidente y expresó su intención de ponerse en contacto con la familia del delantero.

El entorno del club insiste en que Owono nunca tuvo intención de lastimar al jugador y describe lo ocurrido como una acción deportiva que terminó de la peor manera posible.

El arquero también decidió cerrar sus redes sociales después de conocerse la muerte.

El fútbol español suspendió partidos por duelo

La muerte de De Miguel generó una fuerte conmoción en España.

La Real Federación Española de Fútbol suspendió los encuentros de Copa del Rey y Copa de la Reina previstos para este martes, además de cancelar actividades de la Selección española Sub 21.

Clubes, futbolistas y organizaciones de distintos países publicaron mensajes de condolencias para la familia del jugador y para el Tenerife.

Qué debe determinar ahora la Justicia

La investigación deberá responder principalmente tres preguntas.

Primero, cuál fue exactamente la causa médica de la muerte.

Segundo, si el impacto producido durante la acción tuvo una relación directa con el fallecimiento.

Y tercero, si la conducta de Owono puede considerarse una imprudencia penalmente relevante o si se trató de un accidente dentro de los riesgos normales de una disputa futbolística.

Hasta que esas circunstancias sean determinadas, no puede afirmarse que el arquero haya cometido un delito.

La gravedad del desenlace explica la investigación, pero será el análisis de la jugada, las pruebas médicas y el contexto deportivo el que permita establecer si existe alguna responsabilidad penal.

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