El Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó sus proyecciones para la economía argentina en 2026: redujo el crecimiento esperado del PBI al 3,5% (medio punto menos) y elevó la previsión de inflación al 30,4% anual promedio.
Según el organismo, el recorte en el crecimiento se explica por una actividad más débil en la segunda mitad del año pasado y por el impacto global de la guerra en Medio Oriente. Aunque Argentina se beneficia como exportador de energía, el aumento de los precios internacionales y la inflación terminan erosionando el poder adquisitivo y compensan ese efecto positivo.
En paralelo, el FMI advirtió que el proceso de desinflación continuará, pero a un ritmo más lento del previsto anteriormente, con una suba significativa respecto de estimaciones previas.
Para 2027, el organismo mantiene una perspectiva más optimista: proyecta un crecimiento del 4% y una desaceleración de la inflación al 15,7%.
El informe también alerta sobre riesgos globales derivados del conflicto bélico, como suba de commodities, mayor inflación y volatilidad financiera, lo que podría afectar especialmente a economías emergentes como la argentina.
Otras noticias
-
El INDEC publica la inflación de marzo y se espera que supere el 3%
-
Caputo anticipó que la inflación de marzo superará el 3%
-
Las acciones de YPF subieron tras un fallo clave en EE.UU. favorable a la Argentina
-
El petróleo se acerca a los 100 dólares mientras crece la tensión en Medio Oriente
-
Aumentan los combustibles: nueva suba desde diciembre
